Os
voy ha hablar en este post, sobre la experiencia que viví ayer en
Murcia, en la que fue mi primera presentación. Necesito ser sincero
y expresar todo lo que sentí. Ayer fue un día intenso, tanto por el
torbellino de emociones y por todo los esfuerzos que
tuvimos que hacer. Lo cierto es que estaba ilusionado, aunque todo
había surgido de manera rápida, me había esforzado en dar la
noticia a todas las personas que conocía, e incluso contraté un anuncio en Facebook. Iluso de mí, que me llevé una caja entera de libros, y
tuvimos que recorrer la calles de Murcia con una pesada maleta que se caía
a pedazos. Lo cierto es que no vino casi nadie.
Cuando tuve que empezar, me sentía bastante torpe y por un momento
estuve a punto de sucumbir al pánico. Entonces al hablar sobre mis
experiencias y ver como me escuchaban atentamente quienes habían venido, a pesar de mis
nervios, me di cuenta de que no podía venirme abajo, sobre todo por
el apoyo que me estaban dando (y por todo lo que había pasado a lo
largo de mi vida). Lo único que siento es no haber dado lo mejor de
mi mismo, pero alegro de que esta experiencia haya sido junto a
ellos. Así que esta entrada esta dedicada especialmente para: Jesús,
Alicia, Ginés y José; por supuesto también a Tania (una chica que
estaba pasando por la librería y se acercó para que le firmará un
ejemplar). Da gusto conectar tan bien con personas que, aunque a penas
conoces, percibes que tienen un talento imparable. Estoy seguro de
que van a dar que hablar y nos volveremos a ver en muchas
ocasiones.
Cuando
estaba de vuelta en el tren, me sentía bastante decepcionado y triste, pero
no quería aferrarme a esa sensación, y me dije a mi mismo que si
iba a recordar este día sería por todo lo bueno que había vivido, y
todo el apoyo recibí allí y el que estoy recibiendo de todas partes. No sabéis lo
agradecido que estoy, como me dijeron ayer: muchos grandes han pasado
por algo parecido, que esto solo acaba de empezar. Sin duda es una vivencia de la que he podido aprender mucho.
Y
aunque la vida no sea como esperamos, siempre sabe sacarnos una
sonrisa. En concreto esta mañana me ha sorprendido a modo de una
canción de Mónica Naranjo. “Perder, fracasar, rendirse jamás...”.
